Hace tiempo tenía ganas de incursionar en las pastas, y aunque los ñoquis (o gnocchi en italiano) no son precisamente "pastas" fue mi primer intento y salió esto que aquí presento:
Las pastas son una comida muy común aquí en Buenos Aires y desde hace ya varios años (tal vez 20 o más?) los 29 de cada mes (salvo febrero cuando no lo tiene) es el día consagrado a este tipo: los ñoquis.
Para quien no los conozca, les comento que los ñoquis son unos bollitos de papa y harina que se cuecen en agua hirviendo como si fueran pastas rellenas (ravioles por ejemplo).
La tarea comienza cocinado papas (1 kg para 4 personas) sin pelarlas. Cuando están a punto, se pelan y pisan como para puré.
La papa pisada se condimenta con lo que te guste más, en mi caso, la salé, agregué nuez moscada y pimienta ahumada. Se me ocurre que también podría andar sal y pimienta de Jamaica.
Le agregué 300 g de harina "000", un huevo y amase, no mucho pues sino salen duros.
Hice unos cilindros de más o menos 2 cm de diámetro y corté de allí trozos de 2 cm.
Estos bollitos los pasé por una madera acanalada, que le da forma y deja surcos en el ñoquis, para que así se impregne mejor la salsa.
Luego de dejarlos reposar por 10 minutos, los cociné en abundante agua hirviendo salada (30g de sal entrefina por litro de agua). Los ñoquis se hunden al principio, y cuando suben a la superficie ya es hora de sacarlos.
La salsa
La salsa que elegí para este 29 fue una simple hecha a base de una básica de tomates.
No concibo una salsa que no comience con un un poco de cebolla y ajo, transparentados en un buen aceite de oliva. Cuando la cebolla esta transparente (si querés dejála un poco más y se sale dorada, pero ojo con el ajo que no se queme!) le agregué tomate concassé (sin piel y sin semillas), puré de tomate y dejé reducir, agregué sal, azúcar (para matar el ácido del puré de tomates), mix de pimientas (negra, verde, rosa y blanca) y albahaca cortada en juliana, rematando con un toque mediterráneo: unas aceitunas negras fileteadas.
El plato lo terminé a sartén. Con la sartén caliente puse los ñoquis, la salsa; un par de vueltas y al plato.
Se termina agregando las hojas chiquitas de albahaca como decoración.
Este plato lo acompañé con un corte de tintos de la patagonia (cabernet suavignon, malbec y merlot).
Realmente, no es por nada, pero salió de "re-chupete"
Más allá de la receta, que alguno puede andar buscando en Google, me gustaría saber si en sus lugares de origen hay días consagrados a una determinada comida.
Saludos.
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Las pastas son una comida muy común aquí en Buenos Aires y desde hace ya varios años (tal vez 20 o más?) los 29 de cada mes (salvo febrero cuando no lo tiene) es el día consagrado a este tipo: los ñoquis.
Para quien no los conozca, les comento que los ñoquis son unos bollitos de papa y harina que se cuecen en agua hirviendo como si fueran pastas rellenas (ravioles por ejemplo).
La tarea comienza cocinado papas (1 kg para 4 personas) sin pelarlas. Cuando están a punto, se pelan y pisan como para puré.
La papa pisada se condimenta con lo que te guste más, en mi caso, la salé, agregué nuez moscada y pimienta ahumada. Se me ocurre que también podría andar sal y pimienta de Jamaica.
Le agregué 300 g de harina "000", un huevo y amase, no mucho pues sino salen duros.
Hice unos cilindros de más o menos 2 cm de diámetro y corté de allí trozos de 2 cm.
Estos bollitos los pasé por una madera acanalada, que le da forma y deja surcos en el ñoquis, para que así se impregne mejor la salsa.
Luego de dejarlos reposar por 10 minutos, los cociné en abundante agua hirviendo salada (30g de sal entrefina por litro de agua). Los ñoquis se hunden al principio, y cuando suben a la superficie ya es hora de sacarlos.
La salsa
La salsa que elegí para este 29 fue una simple hecha a base de una básica de tomates.
No concibo una salsa que no comience con un un poco de cebolla y ajo, transparentados en un buen aceite de oliva. Cuando la cebolla esta transparente (si querés dejála un poco más y se sale dorada, pero ojo con el ajo que no se queme!) le agregué tomate concassé (sin piel y sin semillas), puré de tomate y dejé reducir, agregué sal, azúcar (para matar el ácido del puré de tomates), mix de pimientas (negra, verde, rosa y blanca) y albahaca cortada en juliana, rematando con un toque mediterráneo: unas aceitunas negras fileteadas.
El plato lo terminé a sartén. Con la sartén caliente puse los ñoquis, la salsa; un par de vueltas y al plato.
Se termina agregando las hojas chiquitas de albahaca como decoración.
Este plato lo acompañé con un corte de tintos de la patagonia (cabernet suavignon, malbec y merlot).
Realmente, no es por nada, pero salió de "re-chupete"
Más allá de la receta, que alguno puede andar buscando en Google, me gustaría saber si en sus lugares de origen hay días consagrados a una determinada comida.
Saludos.